La FDA exige que todos los productos de venta libre (OTC) lleven una etiqueta estándar llamada «Drug Facts». Tiene siempre las mismas secciones, en el mismo orden y con palabras fáciles de entender. Leerla antes de usar o recomendar un producto es la forma más sencilla de prevenir errores y sobredosis.
Ingredientes activos
Indica la sustancia que hace que el producto funcione y la cantidad en cada dosis (tableta, cápsula o medida de líquido). Los productos combinados, como los de tos y resfriado, pueden tener varios.
Usos
Explica para qué síntomas o condiciones está indicado el producto.
Advertencias
Señala cuándo no debe usarse, cuándo conviene consultar a un médico o farmacéutico, los posibles efectos secundarios y qué sustancias o actividades evitar.
Instrucciones
Indica cuándo, cómo y con qué frecuencia usarlo.
Ingredientes inactivos
Enumera los demás componentes, que no tratan los síntomas pero pueden incluir sustancias que algunas personas necesitan evitar, como la soya.
Un consejo para tiendas y distribuidoras
Si atiendes público, enseñar a tu personal a orientar a los clientes hacia la etiqueta ayuda a un uso más seguro de los productos. Ante una duda sobre un producto en particular, la respuesta está en su etiqueta o en el farmacéutico.